Lateralidad

Lateralitat“La Lateralidad Cruzada. El proceso de lateralización”

 La Lateralidad es la definición en el Sistema Nervioso del dominio derecho o izquierdo del cuerpo. Una persona puede ser diestra o zurda de mano, ojo, pie y oído. Esta definición (lateralización) afectará a la organización cerebral de las funciones superiores: lenguaje, expresión, organización, concentración, etc.

Cuando la lateralidad está mal definida se llama lateralidad cruzada. Esto suele afectar entre un 10 y un 20% de población según los estudios. Personas que usan la mano derecha y el ojo zurdo, o escriben con la izquierda y chutan con la derecha. Cualquiera de estas combinaciones son perjudiciales a la hora de incorporar aprendizajes. Este trastorno se suele dar desde los 5 a los 18 años y si no se cura hasta la edad adulta. Son niños que suelen preguntar cuál es su mano buena.

La lateralidad es un trastorno no psicológico que se hereda, muchas veces los padres se sienten identificados.

¿Cuáles son los síntomas?

Costa expresarse:

La persona que tiene la lateralidad cruzada tiene dificultades en el lenguaje:

– Tanto la escritura (grafía) como la lectura se hacen lentas.

– En la infancia en la lectura pueden haber confusiones de letras por ejemplo: p / q, b / d, r para el ó r por d, realizar omisiones de letras y sílabas. Y giros de letras E = 3.

– La lectura se convierte en silábica y dudan.

– La comprensión lectora puede ser más o menos correcta, pero se equivocan en la respuesta.

– Dificultades en la copia al escribir por la capacidad de estructuración espacial.

– Va lento escribiendo como si no acabara nunca: la letra puede convertirse en ilegible.

– Costa hacer redacciones, esquemas o resúmenes.

– Problemas al hablar y expresarse: hablan como si faltara vocabulario, no siguen un hilo conductor.

– Disortografía: Aunque conocen la norma ortográfica les cuesta aplicar.

La falta de concentración: 

Existe una gran dificultad a la hora de mantener la atención y la concentración, así como baja resistencia ante la fatiga.

El paciente se cansa y cambia a otra actividad, haciendo bajar su rendimiento global: hay dispersión.

Cuando esto ocurre, conociendo su lentitud, hacen las cosas muy rápido para terminar mas rápidamente, muchas veces no son conscientes.

Motrizmente: 

Los problemas psicomotrices se suelen detectar en la escuela – cuna. Algunos niños con lateralidad suelen caer, chocar con muebles, tropezar, cuesta subir escaleras,…

Son niños “torpes” “patosillos”, lentes en coordinación. Quiere jugar al fútbol en el patio pero no le dejan o no se atreve.

Una lentitud que exaspera: 

El niño puede ser lento, muy lento. Es lento en las rutinas diarias como puede ser comer, lavarse los dientes, vestirse, ducharse. Se ve ralentizado por los problemas de lateralidad.

También es lento haciendo los deberes. Esta lentitud puede acabar exasperante a los padres para que no termina nunca: no se organiza, ni controla el tiempo que necesita. Como si nunca tuviera prisa.

Personas muy sensibles: 

Suelen ser personas muy sensibles. Las dificultades que sufren en expresarse pueden llevar a la persona a mostrarse más inhibida o tímida, aunque pueden ser muy sociables y tener muchos amigos.

El paciente va adquiriendo mediante estas dificultades y las continuas frustraciones una baja autoestima y se puede manifestar con agresividad hacia el exterior, también manifestando inseguridad. Costa manifestar los sentimientos y abrirse emocionalmente, y cogiendo una auto imagen de no ser muy inteligentes.

La persona con lateralidad puede poseer una capacidad intelectual dentro de la normalidad incluso alta; pero debe trabajar mucho para tener un buen rendimiento. Hacer un gran esfuerzo para sacar buenas notas, ser eficiente en el trabajo, tener una buena organización, etc. Personas brillantes que pueden perder el hilo y la base de los conocimientos. En ocasiones hacen un abandono del curso o se sienten caóticos en su trabajo en el caso de los adultos.

¿Cómo lo hacemos en el Centro Terapéutico Rossellón?

Los terapeutas del Centro Terapéutico Rosellón evaluamos desde hace 15 años las dificultades en lateralidad. Especialistas en este trastorno aplicamos ejercicios en continua innovación, para que la persona pueda mejorar su lateralidad y recuperar las capacidades.

La lateralidad se ha de detectar mediante el test de lateralidad y, a partir de ahí, hacer la terapia para recuperar las capacidades. La recuperación de la lateralidad es de al menos un 85%, llegando a equiparar progresivamente el rendimiento de la persona con su coeficiente real.