El síndrome postvacacional también es cosa de los niños

PostvacacionalSe acerca el inicio de curso y para muchos niños resulta estresante volver al colegio. Es una adaptación progresiva que supone un gran esfuerzo físico y psíquico.

El periodo inmediatamente anterior a la incorporación a la rutina escolar puede provocar hastío, cansancio y ansiedad, a veces acompañados de conductas inestables y agresivas.

Es importante observar a nuestro hijo en este inicio para de esta manera poder prevenir posibles complicaciones. Hacemos referencia a este artículo donde podemos encontrar información y consejos que nos pueden ayudar a entender a nuestro hijo:

http://www.abc.es/familia-padres-hijos/20150831/abci-sindrome-postvacacional-ninos-septiembre-201508261629.html

Nuevos avances en el estudio de la dislexia

Imagen Noticia DislexiaLos estudios sobre la dislexia no cesan. Y eso es el reflejo de la gran cantidad de estudiantes que padecen este trastorno. Es uno de los que más afectan al aprendizaje ya que el principal problema de la dislexia es la incompatibilidad con el sistema educativo estándar dado que todos los aprendizajes se llevan a cabo a través del código escrito.

Asignaturas como “medi”, por ejemplo, se hacen complicadas ya que los alumnos con dislexia tienen dificultades importantes en llegar al contenido a través de la lectura. Y si padres abnegados hacen el soporte lector, no dejan de ser evaluados a través de exámenes escritos donde se valora la capacidad de expresión escrita.

Aquí os dejamos uno de los últimos estudios hechos al respecto que nos ayudan a entender un poquito más y a los profesionales nos refuerzan en cuanto al tratamiento y reeducación que es importante que sigan aquellos que padecen dislexia:

http://www.abc.es/familia-educacion/20150427/abci-dislexia-palabras-acentuadas-ninos-201504271154.html

¿Cómo afecta la contaminación al desarrollo de la memoria?

memoria

Dentro de las capacidades necesarias para un rendimiento escolar óptimo se encuentran la memoria, la atención, la concentración.

Con un déficit en estas capacidades, el éxito escolar se vuelve complicado.

Un estudio realizado últimamente nos alerta de la importancia de la memoria y nos hace reflexionar sobre el cuidado que deberíamos de tener sobre la misma:

http://elpais.com/elpais/2015/03/03/ciencia/1425406350_982088.html

¿Porqué suspendo?

Una posible causa del fracaso escolar, frecuentemente olvidada, es el Trastorno de Lateralidad.

 Cada vez más se habla de la hiperactividad, de la dislexia, de la conducta antisocial …, y poco a poco se va conociendo más sobre la Lateralidad.

Aún así, hay todavía falta de información y por ello muchos niños y adolescentes pasan por la escuela con muchas dificultades sin saber de su alteración que condiciona negativamente su funcionamiento cerebral.

Un Trastorno de Lateralidad puede provocar dificultades en CONCENTRACIÓN, ATENCIÓN, MEMORIA, LECTURA Y ESCRITURA. CÁLCULO, PERCEPCIÓN, ORGANIZACIÓN DEL TIEMPO Y DEL ESPACIO, etc.

Pueden parecer niños tontos, vagos o despreocupados pero no es así, lo que ocurre es que sufren una alteración del Sistema Nervioso, viéndose afectado el cerebro en la correcta integración de la orientación del espacio y el tiempo, dos coordenadas básicas para ubicar nuestra identidad, nuestra conducta y los aprendizajes. Cuando fallan estas coordenadas, se produce una tendencia al desorden que se manifestaría en diversos campos que controla el cerebro como el lenguaje, el cálculo, la memoria, etc. Este sería el caso del niño o el adolescente que le cuesta leer, escribir, le cuestan las matemáticas. Su “desorden cerebral” supone una dificultad en ordenar letras y números. También implica una dificultad en integrar los afectos y las emociones ya que vive en su “mundo caótico” difícil de controlar.

El Trastorno de Lateralidad es una alteración del sistema nervioso provocada por una mala definición del dominio necesario (derecho o izquierdo) de un lado del cuerpo, lo cual es un reflejo de la buena organización del cerebro.

¿Como afecta la Lateralidad?

CONCENTRACIÓN

La concentración y la atención son bajas, los niños se distraen fácilmente y les cuesta estar atentos: se despistan en clase, parece que no escuchan, se pierden al realizar una tarea, …

PERCEPCIÓN Y ESPACIO

Es frecuente la mala letra (no siempre) y la poca destreza manual. También es habitual el desorden o la necesidad imperiosa de tenerlo todo ordenado (agendas caóticas, cajones “de sastre”…).

El desorden también se observa al hablar: les cuesta expresar con palabras de manera fluida. Y ocurre lo mismo al escribir. Unido a esto, se dejan letras, las cambian y las faltas de ortografía son habituales.

MOTRICIDAD

No siguen el ritmo que se les pide o porque van demasiado rápidos o porque van demasiado lentos. Impulsivos en responder, en reaccionar sin pensar pero lentos en actividades que impliquen reflexión. También suelen ser lentos en vestirse, en comer, en escribir.

En deporte, aún siendo ágiles, suelen tener dificultades en los deportes de equipo ya que no coordinan bien los movimientos y tiempos con los demás.

AFECTIVIDAD

Es inevitable que todo esto afecte a nivel emocional.

En primer lugar son niños etiquetados de “tontos” o “vagos” y a quienes les cuesta “funcionar” con normalidad. Son niños que habitualmente se sobre esfuerzan y no obtienen los resultados esperados… otros tiran la toalla.

¿Hay tratamiento?

 La lateralidad no está relacionada con la inteligencia. Es decir, todo esto puede ocurrir a niños/adolescentes inteligentes.

Descartando un retraso mental y con un buen tratamiento, el trastorno desaparece.

La terapia no requiere medicación, es más bien una “gimnasia mental” cuyo objetivo es equiparar el potencial intelectual con el rendimiento escolar, personal y emocional.

La Lateralidad y su Incidencia en el Rendimiento Escolar

La Lateralidad

La lateralidad hace referencia a la dominancia o uso preferente de un lado del cuerpo en relación a ojo, mano, pierna y oído sobre el otro.

Constituye un estadio superior de organización del sistema nervioso y esta directamente relacionada con la distribución de las funciones que se establecen entre los dos hemisferios cerebrales. La lateralidad constituye uno de los pilares sobre los que se asientan las bases del desarrollo cognitivo, intelectual, físico y personal del ser humano.

Una persona puede ser totalmente diestra o totalmente zurda, éste sería el desarrollo normal de la lateralidad.  Pero cuando una persona padece una lateralidad cruzada o una ambidiextria es cuando hablamos de que esta persona padece un Trastorno de Lateralidad y este tipo de trastorno afecta a un 20% de la población.

La ambidiextria hace referencia al hecho de que un niño pueda usar tanto la izquierda como la derecha en diferentes funciones de la mano, ojo, pierna.

La lateralidad cruzada hace referencia al hecho de que un niño por ejemplo sea diestro de mano y zurdo de ojo y pie o cualquier combinación que se pueda derivar.

¿Cómo afecta la lateralidad al rendimiento escolar?

Ya que la lateralidad incide directamente en la organización neuronal de los hemisferios cerebrales, una disfunción o un Trastorno de Lateralidad incide directamente en el desarrollo cognitivo y en consecuencia en todo el proceso de aprendizaje.

Son niños con una inteligencia normal, pero este trastorno hace que su rendimiento escolar y personal sea inferior a su potencial.

Siempre asociada a la lateralidad aparece la hipertonía o hipotonía. En la hipertonía el ritmo de impulsos nerviosos o transmisiones hacia los hemisferios cerebrales es excesivamente rápido mientras que en la hipotonía el ritmo de transmisiones nerviosas es más lento.

El niño que padece un Trastorno de Lateralidad asociado a una hipertonía, se caracteriza por ser inquieto, ansioso, ágil motrizmente pero en muchas ocasiones no ve el peligro, a veces se confunde con un déficit de atención o hiperactividad.

El niño que padece un Trastorno de Lateralidad asociado a una hipotonía se caracteriza por ser un niño lento y torpe motriz.

En ambos casos un Trastorno de Lateralidad afecta al funcionamiento de las capacidades  básicas del cerebro, y entre las dificultades que padecen destacamos:

  • Manifiestan una atención y concentración inferior a la normal.
  • Son niños que se bloquean con facilidad y se quedan en blanco (en exámenes, cuando se le explican las cosas,…)
  • Dificultad en memoria.
  • En lengua tienen dificultad en hilvanar ideas y esto se traduce en desorden en el discurso (cuando explican cosas en casa, en el cole,…) y esto mismo ocurre cuando han de plasmar las ideas por escrito. Se comen letras al hablar o escribir. Cambian letras y número de simetría opuesta como la b por la d, la E por el 3…

Manifiestan desorden  en la organización temporal (antes por ahora, después,…)

  • A nivel de mates por ejemplo a pesar de que tienen integradas las operaciones básicas (suma, resta, multiplicación y división,…) por falta de atención o de organización espacial se equivocan a la hora de colocar la suma correctamente o se olvidan de llevarse un número… y en definitiva el resultado es erróneo.
  • Los profesores se quejan de la mala presentación, la mala letra (dificultad en coordinación óculo-manual) por causa de una mano derecha y un ojo izquierdo por ejemplo.
  • La lentitud: son niños que siempre llegan a casa con la agenda llena de tareas inacabadas. Son lentos igualmente en tareas cuotidianas (ducharse, vestirse, comer,…). Son los típicos niños que en clase parecen que estén “en la luna”. No pueden seguir el ritmo a la hora de copiar de la pizarra y siempre se quedan a medias. No siguen el ritmo de las explicaciones en clase (cuando el profesor está explicando la segunda premisa de mates, ellos están asimilando la primera, y esto hace que no se enteren de las explicaciones de clase, no por falta de inteligencia sino porque tienen un ritmo más lento en procesar la información).

No les da tiempo a acabar los exámenes.

  • A nivel perceptivo también surgen dificultades, y son los niños que por ejemplo copian mal de la pizarra.
  • Manifiestan dificultad en comprensión lectora, no entienden lo que leen.
  • Dificultad en la organización espacial (derecha-izquierda), orientación…
  • Suelen ser patosos a nivel motriz y poco a poco se van apartando en los juegos de patio (fútbol,…) porque no son escogidos por sus compañeros y ellos mismos lo ven y se van inhibiendo.

Todas estas dificultades hacen que el niño lo pase mal y se vea afectado a nivel emocional y en este cuadro emocional puede pasar que se inhiba, sea extremadamente tímido, esté triste o por el contrario genere un estadio eufórico, conductas de llamadas de atención, molestar a los compañeros…, porque en el fondo prefiere ser el “vago” o el “nervioso” y seguirá todos los patrones de conducta de la etiqueta que tiene en el cole antes de que le llamen el “tonto”.

Curar la Lateralidad

Lo importante es realizar un buen diagnóstico para evitar que el niño haga un largo recorrido en terapias fracasadas, refuerzos escolares que en definitiva no solucionan el problema y desgastan al niño y a la familia.

Para detectar un Trastorno de Lateralidad se realiza un test de Lateralidad a partir del cual se descarta o confirma este trastorno.

Si se confirma el Trastorno se realiza una Terapia de Lateralidad dirigida a potenciar el lado correcto del niño, así como todas las funciones de las áreas cerebrales afectadas, recuperando como mínimo un 85%.

El objetivo de la terapia es equiparar el potencial intelectual del niño con su rendimiento cognitivo, emocional y personal.